Ni de Eva ni de Adán - Amelie Nothomb

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I'm a new yorker by verunicaH
I'm a new yorker, a photo by verunicaH on Flickr.

Al parecer, huir es poco glorioso. Lástima, porque es muy agradable. La huida proporciona la más formidable sensación de libertad que se pueda experimentar. Te sientes más libre huyendo que si no tienes nada de lo que huir. El fugitivo tiene los músculos de las piernas en trance, la piel temblorosa, las fosas nasales palpitantes, los ojos abiertos.

El concepto de libertad es un tema tan manido que las primeras palabras me hacen bostezar. La experiencia física de la libertad es otra cosa. Uno debería tener siempre algo de lo que huir, para cultivar esa maravillosa posibiildad. De hecho, siempre hay algo de lo que huir. Aunque sólo sea de uno mismo.

La buena noticia es que se puede huir de uno mismo. La parte de uno de la que huimos es la pequeña cárcel que el estado sedentario instala en cualquier parte. Uno prepara el petate y si te he visto, no me acuerdo: el yo se siente tan sorprendido que se olvida dárselas de carcelero...

LOS QUE HUYEN MUEREN PERDIDOS EN UN EXCESO DE ESPACIO. Es la paradoja del infinito: presientes una libertad que no existe. Es una cárcel tan grande que nunca consigues salir de ella. Vista desde el avión, resulta más fácil comprenderlo.

***

-Quiero darte el abrazo fraterno del samurai.

Aquellas palabras tuvieron sobre mi un poder atroz. Yo, que me había alegrado tanto de volver a verle, me vi de repente sumergida en una insoportable emoción. Me lancé a sus brazos para disimular las lágrimas que se me saltaban. Me abrazó, lo abracé.

Había encontrado las palabras justas. Había tardado siete años en encontrarlas, pero no era demasiado tarde. Cuando me hablaba de amor, me daba igual porque no era ésa la palabra adecuada. Pero ahora acababa de decir lo que había vivido con él, acababa de comprenderlo. Y cuando me dicen la palabra adecuada, por fin soy capaz de sentir.

Y durante aquél abrazo, que duró diez segundos, experimenté todo lo que debería haber sentido durante todos aquellos años.

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