Chloë in the garden, originalmente cargada por verunicaH.
Entonces, llegaba a casa de Verónica Rodal. Con ella, no solo comparto el nombre, también el mal carácter, tiene algo que ver con la fuerza de la V y el sonido de la R entre vocales.
Me encontraba en el sótano de su casa con una familia gitana. Todos eran rubios albinos, a excepción de una chica adolescente, morena y lánguida.
El mayor de la tribu se parecía a Hulk Hogan y tomaba batidos de hormonas mientras el resto de la familia se drogaba con otras sustancias. Creo que los niños fumaban porros y entre todos formaban un submarino.
A mi me pesaba el cuerpo, que eso era un castigo. No podía moverme. Miraba al chico lánguido del sofá, tendría unos veinte años, delgado y pálido. Por encima de su pelo enmarañado entraba una luz quemada procedente del exterior blanco. Pero mi concepto temporal era de noche.
Se inserta una imagen animada. Podría ser el interior de unas trompas de Falopio. Típica escena en la que los espermatozoides tratan de conquistar el óvulo.
De vuelta al sótano, sostengo un pañal tibio, está encharcado con un líquido claro y espeso, me recuerda a un batido de plátano. Cierro el pañal, lo abro y se convierte en una crema de chocolate, nada que ver con las necesidades de un querubín.
Después del guateque, Hulk Hogan, padre de familia y obrero, se va a trabajar en un coche reticular de cartulina. Él lleva una camisa de tirantes usada y sus brazos se ven aún más apretados dentro del micro coche.
Le observo como enciende el motor de juguete y desaparece del jardín.
Me encontraba en el sótano de su casa con una familia gitana. Todos eran rubios albinos, a excepción de una chica adolescente, morena y lánguida.
El mayor de la tribu se parecía a Hulk Hogan y tomaba batidos de hormonas mientras el resto de la familia se drogaba con otras sustancias. Creo que los niños fumaban porros y entre todos formaban un submarino.
A mi me pesaba el cuerpo, que eso era un castigo. No podía moverme. Miraba al chico lánguido del sofá, tendría unos veinte años, delgado y pálido. Por encima de su pelo enmarañado entraba una luz quemada procedente del exterior blanco. Pero mi concepto temporal era de noche.
Se inserta una imagen animada. Podría ser el interior de unas trompas de Falopio. Típica escena en la que los espermatozoides tratan de conquistar el óvulo.
De vuelta al sótano, sostengo un pañal tibio, está encharcado con un líquido claro y espeso, me recuerda a un batido de plátano. Cierro el pañal, lo abro y se convierte en una crema de chocolate, nada que ver con las necesidades de un querubín.
Después del guateque, Hulk Hogan, padre de familia y obrero, se va a trabajar en un coche reticular de cartulina. Él lleva una camisa de tirantes usada y sus brazos se ven aún más apretados dentro del micro coche.
Le observo como enciende el motor de juguete y desaparece del jardín.
1 comentarios :
Hola Veru. Gracias por pasearte por mi blog. En efecto, los sueños son materia interesantísima. Estaré dándome vueltas de vez en cuando por aquí. Saludos.
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